Krtek, estrella animada checa y símbolo nacional

Krtek a kalhotky («Krtek y los pantalones»). Foto: Celia Pérez

CELIA PÉREZ CARRASCOSA, Praga (República Checa)

No hay un icono checo más entrañable y dulce que Krtek, cuyo significado es «topo» en checo. Este tierno personaje infantil nació en 1957 de la mano del dibujante Zdeněk Miler, en el estudio cinematográfico Bratři v triku (Hermanos en camiseta), en Praga. Desde entonces, el topo animado acompaña a los más pequeños de cada generación.

Rápidamente Krtek recibió el cariño del público. Un público que no solamente era checoslovaco o de otros países de la Europa comunista, sino que este dibujo animado también llegó a países como Francia, Alemania occidental y Japón. Además, fue galardonado con el León de Plata en el Festival de Cine de Venecia del mismo año, lo que lo encumbró como una estrella de la gran pantalla.

Han pasado casi 70 años desde que Zdeněk Miler le diera vida. En todo este tiempo, Krtek ha presenciado cada acontecimiento histórico de Checoslovaquia y, después, de República Checa como uno de los protagonistas culturales más importantes del país, especialmente para los niños. Niños que cuando crecen recuerdan a Krtek con mucho cariño, lo que fortalece continuamente el gran, a la par que sencillo, símbolo nacional que es este adorable topo.

Zdeněk Miler, el creador de Krtek

Zdeněk Miler en su estudio. Fuente: Radio Prague International

El famoso ilustrador y director de cine de animación nació el 21 de febrero de 1921 en Kladno, una ciudad pequeña cerca de Praga. Estudió en la Academia de Artes, Arquitectura y Diseño de Praga (UMPRUM por sus siglas en checo) y en 1942 comenzó a trabajar como dibujante y animador en la Academia de Cine de Baťa, en Zlín. Tres años después, en 1945, volvió a Praga para incorporarse al estudio de cine Bratři v triku. Al mando de dicho estudio estaba el reputado ilustrador y director de películas de animación y de marionetas Jiří Trnka, lo que ilusionaba al joven Miler de aquel entonces. Sus inicios en el nuevo estudio destacaron sobremanera, pues fue él mismo el diseñador del logo: tres niños con el pelo rizado en camiseta[1]. Cabe señalar que, en 1945, después de la Segunda Guerra Mundial, la industria cinematográfica fue nacionalizada en Checoslovaquia con el objetivo de proteger la cultura del país tras la ocupación de la Alemania nazi[2]. Desde 1948, bajo el régimen comunista, siguió nacionalizada. Por lo tanto, el estudio Bratři v triku, cuyo singular y cómico nombre se lo dio su director Jiří Trnka, estaba sujeto a la empresa estatal Krátky film Praha[3]. Dicha compañía se dedicaba a las películas animadas, divulgativas y documentales. Desde 1991, Krátky film Praha continúa siendo una firma de cine de animación, pero como entidad privada.

Logo de Bratři v triku. Fuente: Česká Televize

En 1947, Zdeněk Miler dio un gran paso en su carrera al dirigir, en Bratři v triku, su primer corto: O milionáři, který ukradl slunce («El millonario que robó el sol»). Esta pieza es una adaptación del cuento social del escritor y poeta checo Jiří Wolker. Una película sin los alegres colores de Krtek en la que prima la oscuridad y, teniendo en cuenta el relato en el que se basa, no es un cuento de hadas para los párvulos. No es hasta 1949 cuando dirige Červená Karkulka[4] («Caperucita Roja»), su primera película infantil. Además, también participó como diseñador en la película de marionetas Kubala a Kuba Kubikula, una versión filmada de la narración homónima del escritor checo Vladislav Vančura. Aparte de dar vida a Krtek en 1957, también se la dio a Štěňatko, «cachorrito» en checo. Las aventuras de este perrito las escribió la autora Iva Hercíková y fue Zdeněk Miler quien las ilustró.

Placa conmemorativa a Zdeněk Miler en la casa donde nació. Foto: Celia Pérez

Al visitar la exposición permamente Zdeněk Miler nejen Krtek («Zdeněk Miler no es sólo Krtek»), en la localidad natal del dibujante y director, podemos encontrar ésta y mucha más información sobre el creador y su animación.

El topo llega al cine

Tras estas breves pinceladas sobre la carrera de Zdeněk Miler, llegamos al adorable topo. Al gran ilustrador y, ya entonces, director Miler le encomendaron la tarea de realizar una película infantil para explicar la fabricación de la ropa. Fue un trabajo difícil, ya que no tenía muy claro qué animal o qué figura escoger para ello, puesto que no quería repetir ninguno de los que ya había empleado Walt Disney. Después de dos meses pensando en quién podría ser el protagonista de su película, se topó con él de casualidad. Un día, mientras paseaba por el bosque, se tropezó con una madriguera de topo e inmediatamente supo que aquella sería la criatura de su película. Sin embargo, este animal no es muy agraciado, por lo que a Zdeněk Miler le llevó un largo tiempo dar con el dibujo perfecto para los niños: un topito agradable y lindo. Tras la elección del personaje y la producción del film, finalmente Jak Krtek ke kalhotkám přišel («Cómo consiguió Krtek los pantalones»)se estrenó en 1957. Además, esta fue la primera de las 49 películas en las que se cuentan las aventuras y los descubrimientos de Krtek, lanzándose la última en 2002. La segunda entrega fue Krtek a autíčko («Krtek y el cochecito») en 1963 y la tercera Krtek a raketa («Krtek y el cohete») en 1966. Otras obras son Krtek o vánocích («Krtek en Navidad»)(1975),Krtek ve městě («Krtek en la ciudad») (1982), Krtek a metro («Krtek y el metro»)(1997) y la última: Krtek a maminka («Krtek y mamá») (2002). Como se mencionó antes, la primera obra de este topo ganó el León de Plata a la mejor dirección de animación en el Festival de Cine de Venecia de 1957. ¿Para quién fue el León de Oro a la mejor película de animación? El largometraje soviético Снежнаякоролева(«La reina de las nieves»), dirigido por Lev Atamanov, obtuvo el primer premio en esta categoría[5]. Esto manifiesta el gran valor del cine de animación en la antigua Europa central y oriental.

Mesa de dibujo de Zdeněk Miler. Foto: Celia Pérez

Este simpático topo apenas habla, pues sólo dice algunas palabras como ahoj «hola», tady «aquí», tam «allí», pomoc «ayuda» o poď «ven» e interjecciones como hele «hey» o «eh» y ach jo. Esta última es muy común y expresa agotamiento o decepción; podría ser nuestro vaya. ¿Y quién decía esas palabras? Son las hijas de Zdeněk Miler. Él grabó las voces de sus retoños y quedaron para siempre en la obra de Krtek. Sin embargo, en la primera película sí tiene un diálogo más extenso. El hecho de hablar tan poco facilitó su emisión en otros países, pues no se necesitaba traducción. La Checoslovaquia de entonces formaba parte del Bloque del Este, por lo que el topito llegó sin dificultad a las casas de la URSS, Polonia y de la República Democrática Alemana (RDA), entre otros. Además, dibujos animados polacos también se veían en Checoslovaquia, como Bolek i Lolek, así como los dibujos soviéticos Cheburashka. Como curiosidad, las aventuras de Krtek seguían emitiéndose en Rusia a finales de los 90 y principios de los 2000.

Dibujos originales de Krtek. Foto: Celia Pérez

También es digno de mención que la historia de Zdeněk Miler y Krtek aparece en una de las unidades del libro de checo para extranjeros Český krok za krokem B1 de Lída Holá y Pavla Bořilová. Esto revela cuán importante es este personaje y su autor para los checos, que se preocupan porque los extranjeros conozcamos la razón de la existencia de este tierno topo.

Krtek, famoso en Alemania y Francia

Más allá de la Europa comunista, el topo checoslovaco traspasó el Telón de Acero y también se hizo popular en Francia, República Federal Alemana (RFA) e incluso Japón. Si bien es cierto que algunas películas de Krtek muestran procesos de construcción y reparación de ciertos aparatos y productos como la ropa, la radio e incluso el coche, no se aplica para nada el realismo socialista, ni se hace propaganda del estado socialista. Aparte del trabajo, en varios films de Krtek encontramos el cuidado y el amor por la naturaleza y el medio ambiente, a la par que ayuda a sus amigos y se divierten juntos. En definitiva, no transmite nada dañino, por lo que puede encajar perfectamente en cualquier sociedad.

Pero, ¿por qué este topo también se coló en países de la Europa occidental? Darina Martykánová, profesora titular del Departamento de Historia Contemporánea en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y licenciada en Turcología, Historia y Cultura de los Países Islámicos por la Universidad Carolina de Praga, indica que había una tradición de intercambio de productos culturales y una coproducción cinematográfica entre Francia, Alemania occidental, Italia y países de la Europa comunista. Dicha colaboración tenía varias razones: la económica, puesto que producir en Checoslovaquia, por ejemplo, era menos costoso que en Alemania occidental; el interés en Francia, Italia o el Reino Unido por la cultura en la Europa central y oriental; y las simpatías ideológicas que había entre el establishment cultural francés e italiano por los países de la Europa comunista. Tal y como describe Martykánová, estos países de la Europa occidental, al contrario que EEUU, no cayeron en la demonización de la Europa comunista y mantenían unas buenas y cordiales relaciones.

La proximidad o simpatía cultural entre Alemania y Checoslovaquia no surgió de la noche a la mañana en el siglo XX. Recordemos que los Países Checos -también conocidos como Tierras checas- formaron parte del Sacro Imperio Romano Germánico (962-1806) y que Praga fue su capital bajo el reinado de Carlos IV (1355-1378). Unidos durante siglos, por lo que es imposible que no haya un nexo cultural. Más allá de la cultura común por compartir un largo periodo de la historia, Martykánová destaca el éxito de las novelas del escritor decimonónico alemán Karl May en la sociedad checa del siglo XX (primero Países Checos y Checoslovaquia después). Novelas de aventuras en las que los indios americanos son los buenos. Estas novelas se diferencian ampliamente de la mayoría del cine estadounidense Western de los años 1930-50, en las que los indios americanos se representan como enemigos o malvados.

Los lazos y las afinidades culturales en Europa central antes de los regímenes comunistas del siglo XX ayudan a entender mejor la colaboración cinematográfica que luego se daría entre Alemania y Checoslovaquia en la segunda mitad del siglo XX. Dicha contribución se daba entre Checoslovaquia y las dos Alemanias: la occidental y la oriental. Muchas de estas colaboraciones se rodaban en los estudios de cine Barrandov, en Praga, cuyo nombre actual es Barrandov Studios. Martykánová nos da dos ejemplos de ello: Tři orísky pro Popelku («Tres avellanas para Cenicienta»), una coproducción entre Checoslovaquia y la RDA de 1973, y la serie de humor televisiva Lucie, postrach ulice («Lucie, el terror de la calle») de 1984, una coproducción checoslovaca-RFA. Otra coproducción entre Checoslovaquia y la Alemania occidental es la serie de televisión Arabela (1979-1981). Por otro lado, Martykánová subraya la fama y la gran calidad de la animación checoslovaca de los 50, así como la apertura del régimen en los 60, que intentó romper con el estalinismo y que dio lugar a la Nueva Ola Checoslovaca, un movimiento cinematográfico vanguardista del país muy conocido en Europa e incluso en Iberoamérica. Empero, en 1968 tuvo lugar el periodo de normalización tras la invasión de Checoslovaquia por el Pacto de Varsovia, lo que se tradujo en una mayor supervisión del extinto país por parte de la URSS y la censura más rigurosa. No obstante, con el tiempo se fue diluyendo la dureza del régimen y “se produjo una nueva apertura hacia la Europa occidental también por la necesidad de divisas. Esto supuso una circulación activa de productos culturales en ambas direcciones”, señala Martykánová. A pesar de que ideológicamente aquella España y aquella Checoslovaquia habían estado separadas durante décadas, en los años 80 se proyectó la serie española Curro Jiménez en la televisión checoslovaca.

En China también es muy célebre, hasta el punto de haber aparecido junto a Panda en la serie animada Panda a Krtek («Panda y Krtek»). Una coproducción sino-checa del año 2015 entre la empresa china CCTV Animation Ltd y la checa Little Mole Cartoon, en la que los dos personajes animados son los protagonistas. La nieta del creador, Karolína Milerová, autorizó la fabricación del producto audiovisual, lo que dio lugar a controversias sobre la autoría de la obra. Por ende, en 2020 los herederos de Zdeněk Miler llegaron a un acuerdo sobre los derechos de autor para mantener y proteger la obra original[6]. La reaparición de Krtek en la serie sino-checa fue de una forma muy alejada del mudo y dibujado a mano topo, ya que Krtek regresó hablando y en 3D. Personalmente, conozco a checos a los que no les gustó nada esta continuidad de Krtek, ya que consideran que la obra original no ha de alterarse, pues es únicamente checa y no contemplan la necesidad de reavivarla con un personaje chino, ni procedente de otro país. Algo que no es de extrañar, puesto que los checos, en general, protegen mucho su cultura. La animación nacional es mucho más popular que la extranjera. Aparte de Krtek, los niños checos suelen ver Pat a Mat, Večerníček y otros cuentos checos. Otro ejemplo de ello es la Navidad. A diferencia de España, donde Papa Noel o Santa Claus ha conseguido en los últimos años un protagonismo casi tan grande como el de los Reyes Magos, en la Navidad checa apenas se ha inmiscuido. Aquí, en República Checa, San Nicolás, su séquito y el Niño Jesús siguen siendo las principales figuras de la Navidad. La protección de su cultura no la llevan a cabo de manera violenta o chovinista, sino de una manera amorosa y natural. A grandes rasgos, estos eslavos son verdaderamente patriotas, no nacionalistas. Pues, el nacionalismo actual es distinto al del siglo XIX, del que hablaremos más adelante.

Krtek en otros idiomas. Foto: Celia Pérez

En cuanto a Japón, Krtek lleva presente casi desde su nacimiento. A finales de los años 50 se tradujo al japonés Jak Krtek ke kalhotkám přišel[7] («Cómo consiguió Krtek los pantalones») y desde entonces es un personaje muy popular en el país nipón.

Krtek, en el espacio

Krtek. Foto: Celia Pérez

Este tierno topo no se conformó con cruzar el Telón de Acero en plena Guerra Fría, sino que también viajó al cosmos en 2011 con el astronauta estadounidense Andrew Feustel. Indira Feustel, la esposa del astronauta y cuya familia materna es checa, tuvo la idea de que el cosmonauta llevara a Krtek consigo. Así las cosas, Andrew Feustel y un peluche del topo subieron al transbordador espacial estadounidense Endeavour el 16 de mayo de 2011 y pasaron dieciséis días en la Estación Espacial Internacional (EEI). ¿Quién lo diría? La película de 1966 Krtek a raketa («Krtek y el cohete») se hizo realidad. Poco después, Andrew Feustel conoció personalmente a Zdeněk Miler y le regaló el peluche que lo acompañó al espacio exterior. Años después, el 21 de marzo de 2018, emprendieron juntos un nuevo periplo. Esta vez lo hicieron a bordo de la nave espacial rusa Sojuz. La exploración duró 196 días y aterrizaron en la estepa de Kazajistán el 4 de octubre de 2018.

A raíz del viaje cósmico de Krtek, la Academia de Ciencias de la República Checa, en colaboración con la Embajada de EEUU en República Checa, puso en marcha el proyecto Do kosmu s Krtkem[8] («Al espacio con Krtek») en 2011 y 2018. Un programa educativo dirigido a los niños de primaria y secundaria para despertar el interés y la curiosidad de los infantes por la astronáutica: la ciencia que estudia la navegación espacial.

República Checa, un país que ama el arte

Krtek es más que un dibujo animado. Krtek es arte. Y, es que la Chequia de hoy tiene una larga tradición en el cine de animación y en varias expresiones artísticas, destacando especialmente el pintor Alfons Mucha; los compositores Bedřich Semetana y Antonín Dvořak; y los escritores Franz Kafka, Milan Kundera y Karel Čapek. Aparte de los grandes artistas y literatos universalmente conocidos, República Checa es un país donde el arte tiene un gran valor y florece desde la niñez en toda la sociedad. Desde que llegué a este maravilloso país me di cuenta de que casi todas las personas que me rodean- desde Praga hasta  Karviná, una pequeña ciudad en la región de Silesia- desarrollan algún tipo de arte, ya sea musical o cualquiera de las artes plásticas. De manera profesional y como pasatiempo. A muchos checos les encanta pintar, dibujar o tocar un instrumento en su tiempo libre. Algo que no es muy común en España.

¿De dónde viene el amor intrínseco de estos eslavos por el arte? Si nos remontamos al siglo XIX, situamos a los Países Checos dentro del Imperio austríaco. Un siglo en el que los nacionalismos afloraron en Europa. Tal fue el caso de Bohemia, Moravia y Silesia (la Silesia austríaca), las tres regiones que conformaban los Países Checos y que encabezaban el sector industrial en la Corona de los Habsburgo. Paralelamente al progreso industrial, estas Tierras  también abrazaron el nacionalismo. El Viejo Continente fue el escenario de varias revoluciones en contra de las monarquías absolutistas en 1848 y el Imperio austríaco es un ejemplo de ello. En el vasto Imperio hubo varias revoluciones liberales y nacionalistas contrarias al poder absoluto de Viena. Destaca considerablemente la Revolución Húngara de 1848, que abrió el camino a la dualización del Imperio, constituyéndose el Imperio austrohúngaro en 1867. En el caso checo, el nacionalismo se distinguió por ser más bien cultural. A pesar de que reclamaban cierta autonomía, la mayoría de los checos de aquel entonces no buscaba la independencia de Austria. Tras las revoluciones de 1848, los Habsburgo trabajaron durante años en nuevas normas que concendían mayor libertad a los ciudadanos, pues poco a poco las personas dejaron de ser súbditos para ser ciudadanos[9]. Se adoptaron leyes de libertad sindical y asociación, por lo que Sokol, la asociación de eduación física y cultural más antigua del país, se fundó en 1862.

La lengua también tuvo un peso muy importante en el nacionalismo checo. Paso a paso se fueron estableciendo institutos de educación secundaria, gymnázium en checo, donde la enseñanza se impartía en lengua checa. Primero como lengua optativa y después como obligatoria[10]. No así la educación básica o primaria, que hacía más de un siglo que ya se enseñaba en checo. En 1774, bajo las órdenes de la emperatriz María Teresa I de Austria, se aprobó el Orden General Escolar[11], que dictaba la enseñanza primaria obligatoria y pública a todos los niños, sin distinción de su sexo, desde los 6 a los 12 años de edad en todo el terriotorio del Imperio, tanto en zonas urbanas como rurales. Una educación que se impartía en la lengua nacional de cada pueblo o ciudad. Sin duda, una medida que favoreció a las capas populares, pues la alfabetización es siempre el primer paso hacia la libertad. Respecto a la educación secundaria, se instruía en alemán. Empero, como ya hemos mencionado, a partir de 1848, paulatinamente la enseñanza secundaria en lengua checa fue abriéndose paso en los Países Checos.

Los pilares del nacionalismo checo desde el siglo XIX son la lengua y la identidad cultural, de ahí la fundación de Sokol y el esfuerzo por la educación en la lengua checa. Además, la historiadora Darina Martykánová resalta las demás asociaciones, spolky en checo, culturales checas que se formaron en el siglo XIX. Asociaciones que fueron fundamentales en la actividad cultural y artística de los Países Checos. Martykánová remarca el caso del compositor Antonín Dvořák, hijo de un carnicero y posadero. Proveniente de una familia pequeñoburguesa del pueblo de Nelahozoves, cerca de Praga, destacó como violinista en el coro de su localidad natal y, a veces, también asistía a parroquias de otros pueblos para ayudar en otros coros. Tras la escuela primaria, continuó formándose como músico y tocando en distintas orquestas, al mismo tiempo que comenzaba a componer sus propias piezas. Además, en 1875 solicitó una beca estatal para jóvenes y talentosos artistas sin recursos económicos del Ministerio de Cultura y Educación del Imperio austrohúngaro, la cual le fue concedida y le permitió mejorar y trabajar en su música con más facilidad[12]. Asimismo, la carrera del compositor estuvo muy ligada a una de estas spolky. Concretamente, fue Umělecká beseda (Debate/charla artística) y su sección musical, Hudební matice Umělecká beseda (Matriz musical de Debate/charla artística), fundada en 1863, la asociación que respaldó y publicó varias de las obras del compositor, como Král a uhlíř («El rey y el carbonero)en 1871 o Kytice z českých národních písní («Ramo de canciones nacionales checas) en 1877[13]. Un dato importante que demuestra que estas asociaciones apreciaban el talento sin importar el origen social de sus miembros. Otros ejemplos de este tipo de asociaciones son: Jednota výtvarných umělců (Asociación de artistas plásticos), constituida en 1849, y Spolek výtvarných umělců Mánes (Asociación de artistas plásticos Mánes), establecida en 1887. De esta forma, el arte dejó de estar reservado a las clases dirigentes y se fue acercando, poco a poco y con gran esfuerzo, al pueblo llano.

Una vez que Checoslovaquia ya había nacido, el arte continuó despuntando en el país, al considerarse la columna de la identidad nacional. Sin embargo, no es hasta los años 50 del siglo pasado, durante el comunismo, cuando la antigua república da un paso primordial en este ámbito al establecer las Escuelas Populares de Arte (LŠU por sus siglas en checo y eslovaco), conocidas como liduška. Estas escuelas públicas siguen hoy activas con el nombre de Escuelas Básicas de Arte (ZUŠ por su siglas en checo y eslovaco) en República Checa y Eslovaquia, donde hay 545[14] y 391[15] de ellas respectivamente. Pueden inscribirse niños y adolescentes desde los cinco a los dieciocho años de edad para aprender música, danza, artes plásticas y arte dramático. Como apunta Martykánová, es una de las principales razones por las que los checos de hoy tienen tanto amor por el arte y es algo tan cercano a ellos. Así, los más jóvenes del país tienen la posibilidad de aprender y desarrollar su talento artístico y, en caso de sobresalir notablemente, pueden continuar en otras academias de arte o en el conservatorio. Desde luego, una manera muy acertada de promover la creatividad como afición, e incluso como profesión, que resalta especialmente hoy. Hoy, en un mundo cada vez más marcado por la tecnología y la digitalización y en el que, para mucha gente, su pasatiempo favorito es ver series y películas en distintas plataformas.

Si das un paseo por cualquier ciudad checa, encontrarás varias galerías de arte, cafeterías y bares con pequeñas exposiciones artísticas, talleres de arte… por doquier. Praga está repleta de ellas, pero no sólo abundan en la capital. En ciudades pequeñas también son muy comunes, como en Uherské Hradiště. Ciudad morava que es el origen de mi andadura por estos lares y que ocupa un gran lugar en mi corazón. El hogar de grandes amigos que me envolvieron entre la sociedad y cultura checa. Dos de ellos muy estrechamente ligados al arte: una por ser profesora de arte y otro por hacer cerámica. Una suerte contar en esta vida con tan buena docente y con tan buen alfarero- y mejores personas- que me introdujeron, desde el principio, en la cotidianidad y naturalidad artística de este extraordinario país. En parte, son ellos la razón por la que he escrito estas líneas, ya que su pasión y dedicación han sido fuente de mi inspiración.

Teniendo en cuenta el arraigo al arte de los checos, no sorprende para nada que un dibujo animado sea una de las insignias más apreciadas del país. Una sociedad familiarizada con el arte desde la niñez. Gracias, también, a las escuelas de arte que se establecieron durante el comunismo. Un ejemplo de que todas las etapas históricas tienen luces y sombras, ya sea en regímenes democráticos, autoritarios o dictatoriales. Krtek es un distintivo checo oriundo de la República Socialista de Checoslovaquia; pero no se identifica con el comunismo porque es algo mucho más valioso que cualquier tipo de régimen o sistema político. Es una expresión cultural y la cultura sobrevive a cualquier régimen porque es una seña de identidad. Una expresión cultural que perdura en el tiempo como mucho más que un personaje animado: como un símbolo nacional.

Krtek, estrella animada checa y símbolo nacional © 2026 by Celia Pérez Carrascosa is licensed under CC BY-NC-ND 4.0


[1] Krtkovi zajistil kalhoty, auto i slávu. Před 100 lety se narodil Zdeněk Miler Česká televize 21.02.2021 https://ct24.ceskatelevize.cz/clanek/kultura/krtkovi-zajistil-kalhoty-auto-i-slavu-pred-100-lety-se-narodil-zdenek-miler-37640

[2] Czechoslovak Film in the hands of the state. Eighty years since the decree on measures in the film industry Marek Danko, Filmovy Prehled 06.02.2026

https://www.filmovyprehled.cz/en/revue/detail/czechoslovak-film-in-the-hands-of-the-state-eighty-years-since-the-decree-on-measures-in-the-film-industry#:~:text=of%20the%20state.-,Eighty%20years%20since%20the%20decree%20on%20measures%20in%20the%20film,of%20the%20domestic%20film%20industry.

[3] Studio Bratři v triku – Galerie Platýz https://www.galerieplatyz.cz/autori/studio-bratri-v-triku

[4] Zdeňka Milera proslavil málomluvný krtek Česká televize 21.02.2011 https://ct24.ceskatelevize.cz/clanek/kultura/zdenka-milera-proslavil-malomluvny-krtek-224948

[5] La reina de las nieves Pre Ghibli, Studio Ghibli Weblog https://studioghibliweblog.es/2018/09/17/reina/

[6] Končí animovaný projekt Krtek a Panda. Nectí ducha Milerova původního příběhu IDNES.cz 23.11.2020 https://www.idnes.cz/kultura/film-televize/krtek-a-panda-zdenek-miler-cina-cesko-soudni-spor-autorska-prava.A201123_073411_filmvideo_kzem

[7] Japonci propadli krtečkovi Radiožurnal 27.02.2011 https://radiozurnal.rozhlas.cz/japonci-propadli-krteckovi-6273684

[8] Do kosmu s Krtkem https://krtek2018.cz/

[9] Basic Law of 21 December 1867 on the General Rights of Nationals in the Kingdoms and Länder represented in the Council of the Realm https://www.ris.bka.gv.at/Dokumente/Erv/ERV_1867_142/ERV_1867_142.pdf

[10]Vznik a vývoj českého středního školství v 19. století Veselá, Zdenka 28.11.2024 https://digilib.phil.muni.cz/sites/default/files/pdf/112888.pdf

[11] La reforma escolar de María Teresa: la educación obligatoria en las Tierras Checas Carlos Ferrer, Radio Praga 06.05.2017 https://espanol.radio.cz/la-reforma-escolar-de-maria-teresa-la-educacion-obligatoria-en-las-tierras-8193616

[12] Stručný životopis Antonína Dvořaka Narodní Muzeum https://antonindvorak.nm.cz/cs/informace/zivotopis

[13] Hudební matice Umělecké besedy, Antonín Dvořák Narodní Muzeum https://antonindvorak.nm.cz/cs/lide/detail/hudebni-matice-umelecke-besedy/1312

[14] Seznam základních uměleckých škol v ČR https://www.izus.cz/kontakt/seznam_zakladnich_umeleckych_skol_v_cr/

[15] Zoznam základných umeleckých škôl v SR https://www.izus.cz/kontakt/seznam_zakladnich_umeleckych_skol_v_sr/

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